Jun 07 2018

Estudio revela nuevos datos de muertes prematuras de hombres y mujeres a causa del estrés laboral

Una investigación llevada a cabo durante catorce años en los países: Finlandia, Francia, Suecia y el Reino Unido,  analizó a más de 100 mil personas con y sin enfermedades cardiometabólicas (que es la posibilidad que una persona pueda presentar diabetes tipo 2 o alguna enfermedad cardiovascular), para lograr saber si el estrés laboral aumentaba el riesgo de muerte adelantada en las personas. Al principio del estudio cada persona completó un cuestionario sobre su estilo de vida, trabajo y salud.

Dos tipos de estrés

Pasado los 14 años, 3 mil 841 participantes habían fallecido. En su trabajo, los científicos relacionaron dos tipos del estrés laboral, enfermedades cardiovasculares y la tasa de mortalidad entre hombres y mujeres que participaron en la investigación.

El primer tipo del estrés, calificado como “tensión laboral”, fue vinculado con trabajos exigentes con poco control sobre la carga laboral. El segundo, descrito como “desequilibrio entre el esfuerzo y la recompensa”, afectaba a personas que ponían mucho esfuerzo pero recibían pocas recompensas por el trabajo que realizaban.

La “tensión laboral”, es la que más afecta en la salud

Los resultados demostraron que los varones con diabetes, enfermedades del corazón o que habían sufrido previamente un derrame cerebral tenían una probabilidad un 68% más alta de fallecer prematuramente si experimentaban el primer tipo de estrés. Esta tendencia se producía incluso si estos practicaban deporte, controlaban su masa corporal y presión arterial y no fumaban. Sin embargo, el segundo tipo del estrés no demostró tanta influencia en la incidencia de muerte prematura en este grupo de hombres.

Pero, ni el primer ni el segundo tipo de estrés demostraron tener influencia en la tasa de la mortalidad entre las mujeres que participaron en el estudio.

La explicación final de los científicos es que el estrés sube la presión arterial, lo que aumenta el riesgo de ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares en personas que ya tienen las arterias endurecidas, una enfermedad llamada aterosclerosis. Esta condición es más común entre los hombres en edad laboral que en las mujeres, lo que podría explicar la disparidad entre los resultados entre los dos sexos.