Abr 09 2018

¿Qué es el Vitíligo?

Vitiligio 1

El vitíligo es una enfermedad de la piel que resulta de la pérdida de pigmentación como consecuencia de las alteraciones de las células que lo generan denominado melanina. Esta carencia se manifiesta en forma de manchas blancas en la piel. Es una enfermedad frecuente que afecta al 1 o 2 por ciento de la población, generalmente de edades inferiores a los 20 años y superiores a los 50.

VitiligioNo existe una causa concreta por la que se desarrolle esta patología. Una de las teorías más aceptadas actualmente es que se trata de un problema del sistema inmune del organismo, por el que reacciona contra las células pigmentarias del cuerpo.

Por otro lado, hay una teoría que afirma que las catecolaminas (neurotransmisores segregados en las terminaciones nerviosas y vertidos en la sangre) tienen efectos tóxicos en las células pigmentarias y esto produce los parches de despigmentación en la piel. Una de cada cinco afectados tiene algún familiar con esta enfermedad, por lo que podría haber un componente genético entre las causas de vitíligo.

Unos de de sus síntomas se manifiesta en la piel, con la aparición de zonas irregulares carentes de melanina de diferentes tamaños. En algunas ocasiones se pueden apreciar puntos más oscuros como consecuencia de la repigmentación, usualmente alrededor del vello. La cantidad de estas manchas y su calibre, según el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel, suele progresar con el tiempo. Vitiligio 3

Las zonas más comunes para la aparición de las manchas son: Las axilas y la ingle, el ombligo, Zonas descubiertas como la cara (boca, fosas nasales y ojos) y las manos, genitales , aéreas rectales .

No hay un fármaco realmente eficaz para curar esta enfermedad, pero hay alternativas que pueden mejorar el vitíligo. El tratamiento dependerá de varios factores. Los tratamientos tienen como objetivo restaurar el color de la piel, pero no siempre tiene resultados, y algunos de estos pueden traer consigo efectos secundarios.

Por: Yahoska Figueroa