Mar 06 2018

Cómo conectar con una persona sin distraerse con el celular

¿Has notado que en todo tipo de reuniones existe un factor común? Ya sea en el trabajo, la facultad, en casa con la familia o en una reunión con amigos, todos en algún momento sacan su teléfono y enfocan allí su atención. Algunos lo disimulan y chequean las redes sociales con rostro serio, como si estuvieran por resolver una cuestión de veras relevante. A otros les interesa menos y ni siquiera tienen la delicadeza de bajar el volumen de los videos que aparecen. Pues este fenómeno tecnológico ha permanecido tanto nuestras vidas que algunos ya lo consideran natural.

Sin embargo, no podemos negar que (en general) el uso de estos dispositivos limita las posibilidades de comunicación con quien tenemos enfrente. Y lo cierto es que el mejor regalo que le podemos brindar a un ser querido (e incluso a un desconocido) es la presencia. ¿Te gustaría poder lograrlo, pero no sabes cómo hacerlo? Hoy compartimos contigo algunos consejos al respecto. Encuéntralos a continuación.

1. Escucha para comprender, no para responder

Por supuesto que la mayoría de las veces no somos conscientes de esta acción. Estamos pendientes de lo que el otro dice (¡gran paso!), pero no escuchamos realmente. Oímos con el único fin de volcar nuestra opinión. Sin embargo, el otro no siempre precisa una devolución en particular. Muchas veces incluso una sonrisa silenciosa basta para que el otro se sienta acompañado y nosotros, a gusto. Si empiezas a practicar este tipo de escucha, te será mucho más sencillo comprender lo que está diciendo el interlocutor y aquello que quiere demostrar. La conexión que se genera es completamente distinta.

2. Haz contacto visual 

De seguro conoces el dicho que dice «los ojos son la ventana del alma». Pues observar al otro mientras habla resulta no solo un acto de respeto hacia lo que dice, sino también una forma de demostrarle que de verdad nos interesa lo que está diciendo. Es más, si prestas atención, podrás notar mucho más de lo que imaginas en la mirada del otro. Verás que la conexión es totalmente diferente.

3. Limita las distracciones

¿Te acuerdas del tiempo en que se concretaban reuniones y encuentros por teléfono fijo? Es más, quizás recuerdes cuando se acordaban citas solo con la palabra. Nadie estaba pendiente hasta último momento para ver si los otros llegaban o no: cada uno se encargaba de estar en tiempo y forma en el lugar planificado.

Hoy día, desde la planificación previa hasta los comentarios posteriores a las reuniones, todo está atravesado por las redes. Pues una de las mejores formas de cultivar la presencia es limitar el uso de dispositivos en cualquier encuentro. No tengas miedo de activar el modo avión o, al menos, controlar el impulso de revisar el teléfono cada 10 minutos. Con este simple cambio, verás cuánto se benefician todos tus vínculos.

4. Observa los gestos

Una gran parte de la escucha atenta tiene también que ver con prestar atención a los gestos. Cuando nos comunicamos, utilizamos una serie de expresiones faciales que nos demuestran mucho más de lo que imaginamos. Detrás de los ademanes y los gestos suelen esconderse emociones que a veces coinciden con el discurso, pero en muchas otras ocasiones develan todo lo contrario. Estar atentos a estas expresiones nos ayudará a comprender mucho más el mensaje del otro y a estar de veras presentes en cada conversación.

Algunas personas fingen muy bien y realmente parece que están escuchando cuando en realidad su pensamiento está totalmente volcado hacia otros (varios) asuntos. No obstante, si realmente quieres cultivar presencia y brindarles este hermoso regalo a quienes te acompañan en tu día a día, resulta fundamental fomentar una escucha atenta y limitar el uso de la tecnología. Cuando estamos presentes en cuerpo y mente y el otro también corresponde esta energía, la comunicación fluye como en una danza mágica. Querrás experimentarlo en cada uno de tus encuentros.