Nov 29 2019

ONU señala que el uso de la fuerza policial durante protestas en Ecuador han dejado un alto costo humano

La oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), dirigida por Michelle Bachelet, cuestionó este viernes el accionar de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones en Ecuador, ocurridas entre el 3 y 13 de octubre, contra las medidas económicas de austeridad anunciadas por el Gobierno de Lenín Moreno.

En efecto, una misión especial de la ACNUDH fue enviada a ese país latinoamericano por invitación del Ejecutivo local, y permaneció allí desde el 21 de octubre hasta el 8 de noviembre. Por su parte, Bachelet brindó un análisis de situación: “Los disturbios del mes pasado tuvieron un alto costo humano“, manifestó.

En otras palabras, sumó que “las personas deberían poder expresar sus quejas sin temor a ser lesionadas o detenidas“. Además, subrayó que “es importante que los manifestantes no recurran a la violencia”.

El equipo de la ONU tuvo como objetivo registrar posibles abusos a los derechos humanos, presuntamente cometidos en el marco de las movilizaciones. Así, los expertos realizaron 373 entrevistas y 83 de ellas fueron con aparentes víctimas. Además, recorrieron cárceles en las provincias de Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi y Guayas.

“Al menos nueve personas murieron y 1.507 resultaron heridas, entre las que figuraban 435 miembros de las fuerzas de seguridad”, contabilizan en Naciones Unidas.

“La actividad represiva no se ajustó a los criterios internacionales”

El documento también critica el accionar policial para contener a los manifestantes, y remarcó el “empleo innecesario y desproporcionado de la fuerza“. Al mismo tiempo, se destacó que “la actividad represiva de los agentes del orden no se ajustó a las normas y a los criterios internacionales“, según los informes procedentes de víctimas y testigos. “El uso de gases lacrimógenos y perdigones causaron cientos de heridos y posiblemente algunas de las muertes”, repasa el escrito.

Asimismo, la expresidenta de Chile instó a que las autoridades investiguen las circunstancias de todas las muertes. También planteó que se revisen los protocolos de las fuerzas de seguridad, para que se adapten a los estándares esperados por la ONU.

En ese tono, la ACNUDH sostuvo que se hicieron detenciones arbitrarias: “Se realizaron arrestos masivos y, en varios casos, se efectuaron sin pruebas concretas contra los detenidos”. Según datos proporcionados por el Gobierno y la Fiscalía, el 80 % de los aprehendidos fue puesto en libertad posteriormente, pero al 20 % restante se le imputó cargos. En total, el número de personas privadas de su libertad ascendió a 1.382 personas durante aquellos días. “El Gobierno debería velar porque a los liberados sin cargos no se les atribuyan antecedentes penales”, solicitó Bachelet.

El reporte señala que al menos 100 lesionados durante las jornadas de tensión eran periodistas, atacados por uniformados y también por manifestantes. Además, añadieron que “la señal de algunos medios de comunicación fue cortada, lo que apunta a un esfuerzo deliberado de restringir su capacidad de transmitir y recibir información”. Un ejemplo de ello es el allanamiento del 8 de octubre en la radio pública provincial Pichincha Universal.

Por otro lado, la ONU también remarcó que grupos violentos “incendiaron parte del edificio de Teleamazonas y atacaron el diario El Comercio”.

“La desigualdad sigue siendo un obstáculo al desarrollo”

Para concluir, la cara más visible de la ACNUDH consideró que “la desigualdad social y económica sigue siendo un obstáculo estructural al desarrollo de amplios sectores, que durante generaciones se han sentido excluidos y no ven perspectivas de futuro”. En sintonía, manifestó que “la histórica y persistente discriminación” contra los pueblos indígenas debería preocupar al Gobierno de Moreno.

Así, recomendó a las autoridades resolver la crisis social incluyendo a la ciudadanía en la discusión de los asuntos públicos, y resaltó la importancia de reparar a las víctimas y damnificados durante las jornadas del estallido social.

 

Fuente: RT