Abr 23 2019

Someten a unos lagartos una dieta a base de apio y desmienten un mito sobre la alimentación sana

Un estudio experimental realizado en la Universidad de Alabama (EE.UU.) ha demostrado que ni siquiera el apio, que pasa por ser la verdura de las dietas, garantiza la dieta con un saldo de calorías negativo. Muchos especialistas insistían en esta hipotética ventaja aduciendo que un tallo de esta planta tiene menos calorías de las que el cuerpo humano gasta en masticarlo y digerirlo.

Los científicos universitarios sometieron esa estimación a una prueba en animales de laboratorio, concretamente en nueve lagartos que habían pasado los 10 días previos al experimento sin comer absolutamente nada. Pese a las pocas calorías disponibles en la verdura los reptiles sometidos al experimento pudieron salir adelante comiendo apio en cubitos durante varios días.

Los protagonistas del experimento, los dragones barbudos —o Pogona vitticeps—, son una especie que, al igual que los humanos, es omnívora. Normalmente no se contentan con la dieta vegana, sino que cazan insectos y los complementan con verduras. Sin embargo, estos ejemplares después de ayunar diez días se contentaron con comer apio en exclusiva, sin ningún plato fuerte.

Los científicos registraron y cuantificaron las calorías consumidas y las gastadas por los reptiles a la hora de digerir la comida, secretar orina y expulsar heces, según reveló un comunicado de LiveScience.

“Independientemente de cuántas [calorías] tenga la comida, siempre podrás sacar algo de ella”, afirmó en declaraciones al mismo sitio web el autor principal del estudio, Stephen Secor.

En el caso de los nueve dragones barbudos que participaron en el experimento, la ganancia neta de energía llegó a un 24 % de las calorías que contenía el apio. Se estimó que los animales gastaron en torno al 33 % de las calorías del vegetal en digerirlo, y que el 43 % acabó excretado. A continuación, los estudiosos proyectaron los datos colectados a la digestión y la absorción humanas, que a su juicio están organizadas de una manera similar a las del lagarto.

¿Y qué pasa si un humano comiera solo apio?

Un ser humanos gastaría un 25 % de la energía que contiene el apio en masticarlo y absorberlo. Además, la pérdida de energía a través de la orina equivaldría a aproximadamente el 5 %, a lo que hay que añadir que cerca del 30 % de la energía de la fibra sería excretada.

Ese 40 % potencialmente útil no es mucho en valor nominal, ya que el metabolismo de un humano en reposo, es decir, que no está realizando ninguna actividad física especial, consume estas calorías rápidamente. Por ejemplo, una mujer de unos 60 kilos de peso necesitaría comer más de 12 kilos de apio crudo para mantener durante el día el metabolismo en reposo, lo que implica que alimentos como el apio son en cierta medida útiles para perder peso.

No obstante, el estudio empírico de la universidad estadounidense “refuta la afirmación de que el apio sea un alimento de ‘calorías negativas’ y plantea dudas sobre la hipótesis de que tales alimentos existan”, afirman los autores. Incluso aumentando el gasto energético asociado a la comida, la digestión y el procesamiento del vegetal, el equipo calculó que incluso comiendo únicamente apio el saldo de calorías seguiría siendo positivo.

Vía: RT