Dic 07 2018

Celebración de La Purísima en Nicaragua

Este viernes 7 de diciembre los católicos nicaragüense protagonizarán una vez más una de las tradiciones más grandes y concurridas del país, “La Purísima” o “La Gritería” en honor a la Inmaculada Concepción de María.

Desde muy tempranas horas los devotos de la Virgen, alistan sus altares para celebrar La Purísima, entre los adornos destacan las cortinas celestes, rosadas azules, blancas, las luces, las flores; guirnaldas, margaritas…

Además las familias nicaragüenses preparan con esmero y devoción, el brindis para compartir durante la Gritería,  entre las cosas y comida que comparten están las cañas, naranjas, limón dulce, cajetas, gofios, panas, baldes, vasos, chicha y nacatamal.

Cabe mencionar que cada familia tiene sus propias particularidades en cuanto a la celebración pero todas coinciden con el mismo objetivo cantarle a la Virgen María, venerarla y darle gracias por su intercesión ante su hijo amada, nuestro Señor Jesucristo.

A continuación un poco más de historia sobre las Fiestas Marianas, tomado de Aci Prensa.

Celebración de la fiesta de “La Gritería” en toda Nicaragua

La celebración de “La Gritería” se inició en 1857 en la ciudad de León. Es una fiesta religiosa y tradicional. Nació en San Felipe de León. La novena se comenzó en la Iglesia de San Francisco de la misma ciudad. Simultáneamente se celebraba en Granada y en el Viejo, donde existían misiones Franciscanas

El 7 de diciembre se celebra con alegría en todas las casas de los Nicaragüenses La Purísima Inmaculada Concepción.

Según la tradición, en la víspera de la festividad de la Inmaculada Concepción que es el 8 de diciembre, familiares y amigos acostumbraban visitar las casas donde se preparan altares para la fiesta de la Inmaculada Concepción. Todos entonan cantos tradicionales a la Virgen y los dueños de casa brindaban dulces, golosinas, refrescos y comidas a los visitantes. A esto se le llama popularmente “La Gorra” o “el Brindis”

La fiesta de La Purísima es acompañada de cantos, pólvora y brindis de frutas, dulces y refrescos típicos. La gente recorre las calles al anochecer del 7 de diciembre y se detiene en las casas que tienen altares confeccionados especialmente para ese día. Al acercase a la puerta, gritan “¿Quién causa tanta alegría?” y la gente, desde adentro, contesta: “!La Concepción de María!” Con eso se inicia el canto.

Los cantos han sido, son y serán siempre los mismos que se cantaron cuando la Inmaculada llegó al pueblecito de El Viejo en brazos de don Lorenzo de Cepeda. Los nicaragüenses se los saben de memoria, grandes y chicos corean los versos de “Pues Concebida”, “Tu Gloria, Tu Gloria”, “Por eso el Cristianismo”, Oh Virgen de Concepción”, “Salve Virgen Bella”, “Salve, Salve Cantando a María” , “Dulces Himnos”, y la tradicional “Toda Hermosa Eres María”, que termina con el “Alabado”.