Nov 30 2018

De Iztapalapa para Nicaragua…

Una velada cumbianchera vivieron los nicaragüenses, la noche del recién pasado 29 de noviembre; donde el grupo Mexicano Los Ángeles Azules, pusieron a bailar a todos con sus mejores melodías.

El reloj marcaba las 11:15 p.m y salió al escenario la agrupación de músicos aztecas, los varones vestían trajes negros con aplicaciones blancas, las damas lucieron vestidos grises y dorados.

El banderillazo de salida al escenario para esta Orquesta fue un juego de pirotecnia, luces y aplausos.

Su repertorio de entrada, estuvo compuesto por un pequeño mix de sus éxitos más populares;

Pasado los minutos, los asistentes abandonaron sus asientos para bailar temas musicales como: “Amigos”, “Mis Sentimientos”, “El Listón de tu Pelo”, “Mi Niña Mujer”, “Cómo voy a olvidarte”, “20 Rosas”, y por supuesto, la más aclamada por el público “Los 17 años”.

Alfredo Mejía, integrante de Los Angéles Azules, expresó que Nicaragua es un país hermoso, asemejándolo con la belleza de su tierra natal, México “Ya hemos probado la comida, el clima es espectacular y es un país muy bonito”, expresó.

“Considero que el país está tranquilo, está bien y por eso vamos a presentarnos en este escenario donde esperamos que el público disfrute de nuestra música”, mencionó Cristina Mejía, vocalista, antes de salir a la tarima.

Quien estuvo a cargo de poner a bailar a niños, jóvenes y adultos desde tempranas horas fue, Costa Azul “El Imperio de la Cumbia”, agrupación nicaragüense con más de 5 años de trayectoria artística y quienes también han compartido escenario con otros artistas mexicanos como Banda El Recodo y Banda MS.

Los Ángeles Azules animaron al público para que realizará la llamada Ola, desde derecha hasta izquierda, donde se dejó entre ver el lleno del Polideportivo Alexis Argüello, que alcanzó un 98 %.

Sin duda alguna el concierto más esperado del 2018, se convirtió en el mejor; pues contó con todas las condiciones estipuladas desde logística hasta seguridad; para que los nicaragüenses gozaran, celebraran y bailaran en tranquilidad.

 

Por: Fenia Rodríguez