Ago 17 2018

¡Alerta! Cenar muy noche puede quitarte la vida.

Seguramente más de alguna vez has escuchado decir que cenar luego de muy tarde, sobre todo, antes de ir a la cama, es una práctica dañina para el organismo humano; pues efectivamente es así, es algo en lo que coinciden todos los dietistas y nutricionistas. Para corroborar esto un equipo de especialistas rusos consultados por RIA Novosti explican su origen y cómo abordarlo.

Explicación del problema

La mayoría de personas que acostumbran a cenar pasada la hora no desayunan, pican durante el día, sin tener en cuenta las calorías que obtienen y cuando llegan a casa tarde cenan alimentos ricos en grasa. Pero quienes hacen esto desarrollarán alguna enfermedad aguda o crónica, como úlcera péptica o gastritis, confirman los médicos.

La ingestión excesiva de alimentos a final del día provoca problemas de sueño, metabolismo, circulación de lípidos y carbohidratos; obesidad y diabetes.

“Por supuesto, los médicos no recomiendan este régimen de alimentación”, sintetiza la dietóloga principal del Sistema de Sanidad de Moscú, Antonina Starodúbova. “Hay que obligatoriamente hallar las posibilidades de comer al menos tres veces al día u óptimamente, 5 o 6 veces en pequeñas porciones”, continúa.

Existen dos tipos de personas que comen tarde

El primer grupo lo constituyen gente sana que por distintas razones se ve obligada a hacerlo. El segundo lo integran individuos que sufren ciertos problemas de índole psicológica o psiquiátrica, estimó Starodúbova.

En la medicina su condición se califica de trastornos del comportamiento alimentario. Incluso en inglés existe un término especial: síndrome de alimentación nocturna. Para las personas que lo padecen son típicas las desganas de comer durante la mañana y un apetito desmedido durante la noche, cuando el aquejado ingiere más del 25% de las calorías después de la cena.

La obesidad y los fallos del metabolismo son solo parte de las complicaciones de este modo de vida. Según las recientes investigaciones, mientras menos tiempo haya pasado desde la última comida hasta que la persona se duerma, mayores son los riesgos de contraer algunas formas de cáncer.

Desde luego, este comportamiento no es normal

Según otro experto, el narcólogo Oleg Búzik, algunas personas optan por comer de forma abundante de noche “para poder con su pesadumbre; luego sienten una culpabilidad adicional por lo excesivamente ingerido y la cubren nuevamente con la comida”. La soledad puede ser un factor desfavorable añadido que impulsa la ingestión nocturna excesiva, pero en muchas ocasiones aquellos que tienen parejas presentan el mismo problema.

En la noche las personas pierden el control de la cantidad de alimentos consumidos. “Dejan de funcionar los denominados barorreceptores”, explicó el experto. Las ganas insuperables de comer en esta situación pueden ser calificadas de “una enfermedad adictiva” con “todos los indicios de la drogadicción”, opinó Búzik. “Es un estado muy hipertrófico, que se mantiene constantemente en la conciencia y no deja pensar en otra cosa”.