Jul 11 2018

Dra. Sol Noguera: ” el control prenatal resulta fundamental; es la columna vertebral de un embarazo”

Existen tres grupos que engloban las afecciones que pueden complicar o interrumpir el embarazo de una mujer, y esto representa un porcentaje bajo pero de preocupación, así lo afirma la Ginecóloga Sol Noguera.
“Al menos el 15% de las embarazadas padece alguna afección que puede complicar la gestación. Por eso, el control prenatal resulta fundamental; es la columna vertebral en la que se sostiene todo el seguimiento de un embarazo”, explicó la Dra. Noguera.

En primer lugar vienen las enfermedades que fueron diagnosticadas previamente a que la mujer quede embarazada como es el caso de la diabetes, la hipertensión o enfermedades autoinmunes como el VIH/SIDA. En segundo lugar, aparecen las afecciones que son propias del embarazo como la hipertensión inducida por el embarazo (HIE) o la diabetes gestacional, donde la prevalencia en algunos casos supera el 15%.
En la última categoría se encuentran las patologías que pueden darse en cualquier momento de la vida y no necesariamente son consecuencia del embarazo, desde una simple infección urinaria a una neumonía.

Para los médicos no es un trabajo fácil

“Las complicaciones del embarazo representan un desafío mayúsculo en la práctica profesional. Los embarazos de alto riesgo requieren un abordaje interdisciplinario, basado en el conocimiento científico y el apoyo de neonatología de avanzada”, sostiene Noguera.

Como regla general se suele decir que la gran mayoría de enfermedades crónicas pueden complicar el curso del embarazo pero no siempre el embarazo empeora el curso de la enfermedad de base, algunas patologías se mantienen estables, otras empeoran e incluso algunas pueden presentar mejoría.

“Habitualmente se solía relacionar el embarazo de alto riesgo solo con enfermedades graves, hoy en día se tiene un abordaje mucho más profundo e integral de la paciente, extendiendo el alto riesgo también a circunstancias psicológicas y sociales que pueden afectar a la embarazada”, complementa la especialista.
Dentro del grupo de embarazos de alto riesgo que no están ligados a afecciones de salud se encuentran los embarazos adolescentes, uno de los grupos vulnerables en la población.

Los embarazos no planificados en mujeres con afecciones previas multiplican las chances de malos resultados maternos, fetales y perinatales.
“Los adolescentes en general realizan menos controles prenatales de lo indicado, lo que aumenta las chances de tener complicaciones durante el embarazo: anemia, desnutrición, parto pretermino y rotura prematura de membranas, entre otras”, aclara. A estos problemas de salud se debe agregar la compleja temática social que en muchos casos estigmatiza e incluso limita el desarrollo social y personal de la madre adolescente”, subrayó la ginecóloga.

Las casas maternas garantizan un mejor parto a las gestantes

El rol de la enfermería o parteras es clave para acompañar a la madre y su bebé, sobre todo cuando son primerizas, antes y luego del parto, brindándoles cuidados de enfermería innovadores que personalizan, aún más, la atención durante la internación y después del alta de la madre y el recién nacido. Es por ello que el Gobierno de Nicaragua ha venido implementando desde hace varios años, el proyecto social de “Casas Maternas”, donde las embarazadas sin distinción alguna pueden ingresar gratuitamente y ser atendidas con el cuido y delicadeza que merecen.

Y finalizó, “esto garantiza la continuidad de la atención posterior al alta, evitando la fragmentación del cuidado y favoreciendo la detección temprana de complicaciones. De esta forma, se asegura que la madre tenga todas las herramientas necesarias para su auto cuidado en el periodo del puerperio y la correcta atención de su bebé a fin de evitar complicaciones prevenible y evitables, del periodo perinatal”.